No me veía gordo. Vivía tranquilo, comía sin límites, no pisaba un gimnasio. Hasta que dejé de poder ignorarlo: mi familia me lo decía, mis amigos me lo decían, y hasta ligar se había vuelto imposible por mi físico. Un día dije hasta aquí.
Empecé a contar cada caloría en septiembre de 2023. Cenas fuera con tupper, cafés en vez de cenar con mi pareja, amigos que se reían de mí por "ser raro". Nada me sacó del proceso. 22 meses después, en julio de 2025, llegué a mi mejor versión física.
Lo que antes se reían, hoy lo respetan. Y lo que aprendí entrenándome a mí mismo es exactamente lo que ahora uso para ayudarte a ti.